No tengo autoridad moral para pedirte que no te la pegues (menos aún si lo haces inspirada en terceros). Tampoco tengo la intención de bajarle la llanta a tus ímpetus de desenfreno, pero hagas lo que hagas, hazlo por ti, y no por otros. No lo hagas por demostrarle nada a nadie. Porque cuando menos te des cuenta, despertarás en medio de una mier… que no sabes de dónde salió, pero que te envuelve, te asfixia y es únicamente tu problema, no de aquel otro, aquel por quien supuestamente lo haces.
sábado, 3 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario